How I Learned Spanish: Part/Cómo aprendí el español: parte uno




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The girls and I on a recent trip to Cancún, where we spoke Spanish, as usual.

The girls and I on a recent trip to Cancún, where we spoke Spanish, as usual.

How I Learned Spanish: The Early Years (Part 1)

Whether I’m home or out and about with my blond haired-blue eyed girls, we speak Spanish.  So it’s not surprising that one of the most asked questions that I get is “how did you learn Spanish so well?”  It’s a huge compliment, and the short answer is usually “Oh, my husband is Costa Rican.”  But really, the story starts long before I met my husband, or even started studying Spanish in school – it begins by recognizing that where I came from shaped me to become who I am today.

My Parents

My parents are both from Nebraska, and met when they were in college at the University of Nebraska-Lincoln.  My dad grew up on the same farm that was homesteaded by our German ancestors, just outside of Cortland.  The oldest of five, he lived at home for many years, working his way through the engineering program and commuting the 20 miles to campus in Lincoln.  My mom is from Creighton, a tiny town in Northeast Nebraska, where her parents first ran the creamery in town, and then the local Ford dealership.  She’s the fourth of five children as well, and first went to beauty school before heading to the “big city” to study English.  They met early in college, and married before even graduating, my mom working to help my dad finish, and vice versa.  They moved to Longmont, Colorado, so that my dad could work for Storage Technology, and that’s where I was born.  Mom and Dad have been married over forty years, and have instilled in my siblings and I the strong traditional midwestern values of hard work, belief in God, and love of family (not so different from strong Latino values, I must say).  When we talked about our heritage, though, it was first about being Nebraskan, then about German and Czech roots, and of course the largest source of diversity: when they got married, dad wasn’t Catholic.

My hometown

After several years in Longmont, my dad found a great job for Hewlett Packard in Fort Collins.  After some time commuting, which was tough on my mom, who stayed home with my sister and I, they packed us up and moved us to Fort Collins.  Fort Collins is home to Colorado State University, Hewlett Packard, New Belgium Brewery (among hundreds of others, now, but New Belgium is my favorite), and has, year after year, been on the top of lists of the best places to live in the country.  Fort Collins is my hometown, and my childhood there was more than idyllic… it was perfect.  While we weren’t rich by any means, my dad worked hard to provide my siblings and I with everything we needed, and a lot of the things that we wanted, too.  I went to the neighborhood schools where everyone looked like me, and had the same values.  I remember a few token “diverse” classmates, such as a (yes, one) black classmate, a new student from China who struggled in class (looking back it’s because he was simply thrown into our classroom in 6th grade, even though he spoke not one word of English upon arriving from China), but really, there wasn’t much diversity in my childhood experience.  I write all of this not only to pay homage to where I came from, but also to give some context: I grew up in a bubble.  As much as I can remember, there wasn’t anyone “different,” and if there was, the differences were swept under the rug.  It is a bit remarkable that I am living this “dual reality” of a bicultural life now, considering that wasn’t part of my family culture growing up.
But there was one important relationship and a pivotal moment that opened my eyes to the bigger world we live in, and it happened back at the Nebraska Homestead one winter…

How I Learned Spanish Cómo aprendí el español

 

Part 2: Someone in my family is bilingual… what?

Part 3: “Learning” Spanish in school

Part 4: Guatemala

Part 5: A Major Change

Cómo aprendí el español: parte 1

No importa si estoy haciendo mandados o viajando por América Latina, yo siempre hablo español a mis hijas.  Claro, al vernos, la mayoría de las personas no esperan que hablemos español, y una de las preguntas que más me hace la gente es “¿Dónde aprendiste hablar español tan bien?”  Yo contesto la pregunta con orgullo, porque es un gran logro lo que he podido aprender en cuanto el español.  Por lo general, doy la respuesta corta al contestar “Es que mi esposo es de Costa Rica, y él me enseñó.”  Pero la verdadera historia empieza mucho más antes de conocer a mi esposo, y aún más antes de empezar a estudiar el español en la escuela.  Empieza al reconocer que mis raíces me dieron la fundación para ser la persona que soy ahora.

La historia de mis padres

Yo soy de los Estados Unidos, y mis padres vienen del estado de Nebraska.  Ellos se conocieron cuando los dos fueron a la Universidad de Nebraska en la ciudad capital de Nebraska, la cual se llama Lincoln.  Mi padre creció en una granja localizada en un pueblito pequeño que se llama Cortland.  La granja era de nuestros ancestros que vinieron en barco de Alemania y luego ganaron una beca del gobierno, otorgando tierra a las familias que trabajaron 160 acres de tierra de manera continua por cinco años.  Mi papá es el mayor de cinco hijos, y durante sus estudios universitarios, él manejaba las 20 millas de distancia entre la granja y la universidad para estudiar ingeniería y a la vez ayudar con las cosechas.   Mii mamá es de otro pueblo pequeño que se llama Creighton, donde sus padres manejaban varios negocios pequeños.  Ella es la cuarta de cinco hijos, y antes de ir a la universidad, estudió belleza y estética por un año antes de empezar su carrera universitaria de inglés.  Mis papás se conocieron en sus primeros años de la universidad y se casaron antes de graduarse.  Al graduarse, mi papá encontró un trabajo en su carrera en Longmont, Colorado, el lugar donde yo nací.  Mis padres tienen más de cuarenta años de matrimonio, y a mis hermanos y yo nos han enseñado los fuertes valores tradicionales del trabajo duro, creencia en Dios, y amor entre familia (los cuales no son tan diferentes a los valores latinos, ¿verdad?).  En nuestra casa, cuando hablábamos acerca de nuestras raíces, siempre decíamos que somos de Nebraska, y después era de la herencia alemana por lado de mi papá, y checa por lado de mi mamá.  La idea de diversidad en mi familia era simplemente que mi padre no era católico cuando se casaron.  

La historia de mi pueblo natal

Después de varios años en Longmont, mi papá consiguió un trabajo increíble en Fort Collins, trabajando por la empresa tecnológica Hewlett Packard.  Entonces mis padres se trasladaron otra vez al pueblo que yo considero mi pueblo natal.  Fort Collins es una ciudad que, año tras año, es seleccionada entre los mejores lugares para vivir en los Estados Unidos.  Así que mi niñez no sólo fue tranquila, sino casi perfecta.  No voy a decir que crecí con riquezas, pero mi papá trabajaba duro para darnos todo lo que necesitábamos, y muchas de las cosas que queríamos.  Fui a la escuela del barrio, donde todos se parecían a mí (ojos azules, pelo rubio o castaño, etc.)  Me acuerdo de tener un compañero  afroamericano, (sí… UNO) y un estudiante nuevo de la china que no hablaba ni una sola palabra de inglés al llegar, pero realmente no hubo mucha diversidad.  Escribo todo esto no sólo para reconocer mis raíces, sino para dar un poco de contexto a mi niñez: yo crecí en una burbuja.  En cuanto yo me acuerdo, las diferencias entre la gente o no existían o fueron escondidas totalmente.  Por esta razón, me sigue sorprendiendo que mi vida diaria es tan ¨bicultural¨, considerando que mi infancia no era así.
Pero hubo una relación importante, y un momento inolvidable que me abrieron las puertas al mundo más allá de mi familia.  Mi mundo cambió un invierno cuando visitamos la granja de Nebraska durante un invierno hace muchos años…

Una de los atardeceres típicos en la granja de mis abuelos

Uno de los atardeceres típicos en la granja de mis abuelos

Parte 2: ¿Alguien de mi familia es bilingüe?

Parte 3: “Aprendiendo” español en la escuela

Parte 4: Guatemala

Parte 5: Cambio de carrera 

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  • Jenna
    March 25, 2016 at 8:11 am

    Christa, I think you would love the Tim Ferriss podcast on Duolingo and the Guatemalan man who created it! 🙂 Then, you could blog about it for us all to read! 😉

    • [email protected]
      March 27, 2016 at 2:15 pm

      Well I will have to check that out Jenna! I love Duolingo, especially since they use a lot of Costa Rican vocabulary. And of course… love ideas for posts! Thanks, Jenna!